Es imposible que me sienta, me sepa o me crea solo, o que te reclame mi compañía como excusa para no quedarme frente a frente con esa soledad tan temida. Puedo sentirme acompañado en la ausencia, tanto como puedo disfrutar de la soledad aun entre una abigarrada multitud.
Como entiendo que necesitar al otro por temer la soledad es egoismo en su más puro estado, yo prefiero poner a la soledad en positivo: puedo estar solo porque puedo estar conmigo.
Podría afirmar sin la más mínima duda, por no temerle a la soledad, que no te amo porque te necesito sino que te necesito porque te amo.
Levantaré triunfal la bandera de mi independencia cuando comprenda que mi "estar conmigo" más pleno, no es tal si no es contigo ...
ResponderEliminarGracias... maravilloso comentario... Deberías comenzar a publicar vos también...
ResponderEliminar¿Puedo ayudarte a sostener la bandera?
;)