Los elementos nos brotan:
fuego, tierra, aire y agua
parecen confluir, hacerse uno,
para luego estallar
a nuestro alrededor
y en nosotros mismos.
La pasión, el fuego.
La tierra, la vida.
El aire, nuestro aliento.
Y nuestras aguas surgentes,
nos mezclan en uno
para mirarnos y reirnos,
decirnos y mirarnos,
morir de amor abrazados
y volver a nacer
sólo para volver a mirarnos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Tu comentario no se publicará inmediatamente. Quedará en espera hasta ser aprobado por el autor del blog.