Pienso en vos. Sueño con vos. Es seguro que eso me pasa por quererte así, porque esos síntomas aparecieron desde que te quiero.
Y pienso y pienso y pienso, y hasta siento que cada minuto sin verte se parece bastante a una tortura. Digo, se parece, porque enseguida vuelvo a pensar en vos y cuando recuerdo el brillo de tus ojos y lo sereno de tu mirada y tu dulce sonrisa, se me ilumina el alma nuevamente y vuelvo a sentir, como cada vez que recuerdo cuanto nos queremos.
Y entonces me doy cuenta que no puedo sufrir si tengo tu amor. Y te amo y te amo y te amo y te vuelvo a amar, así de intenso.
- ¿Será grave, Doctor?
- ¡Déjese de joder y disfrute, hombre!
Santo remedio, che.
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