El punto exacto en el que confluyen las penas es un lugar en el que no se disimulan, ni se enmascaran, ni se mienten. Simplemente se van, desaparecen.
Es el mismo punto exacto en el que, renovado, me deleito y recupero esa sensación de que todo va a estar bien mientras mi brújula me siga guiando hacia su centro.
El punto exacto en que ese milagro es posible, es aquel momento y lugar en el que nos fundimos en uno al encontramos.
miércoles, 27 de junio de 2012
miércoles, 6 de junio de 2012
Decires, callares y prometeres
Yo digo, vos decís, nos decimos.
Unas veces usamos palabras,
otras miradas y las más de las veces
esta cosa acá, por acá, si,
¿viste a la altura de la panza?
(por usar un GPS de amor
y marcar un punto casi exacto,
el punto en el que el amor
duele en ocasiones pero
se goza todo el tiempo).
Vos y yo hablamos, callamos,
decimos, miramos,
respiramos, soñamos,
y como que no nos quedan
espacios sin reconocernos.
Y otra vez esa sensación acá,
a la altura de la panza,
de extrañarte a puro amor.
Te prometo que nos diremos todo,
nos amaremos todo,
nos abrazaremos todo,
nos besaremos todo,
y nos volveremos a prometer
repetir cada momento de amor
hasta (no) cansarnos.
Unas veces usamos palabras,
otras miradas y las más de las veces
esta cosa acá, por acá, si,
¿viste a la altura de la panza?
(por usar un GPS de amor
y marcar un punto casi exacto,
el punto en el que el amor
duele en ocasiones pero
se goza todo el tiempo).
Vos y yo hablamos, callamos,
decimos, miramos,
respiramos, soñamos,
y como que no nos quedan
espacios sin reconocernos.
Y otra vez esa sensación acá,
a la altura de la panza,
de extrañarte a puro amor.
Te prometo que nos diremos todo,
nos amaremos todo,
nos abrazaremos todo,
nos besaremos todo,
y nos volveremos a prometer
repetir cada momento de amor
hasta (no) cansarnos.
Noticias
Ayer pasó Venus frente al sol y fue noticia.
Todos los diarios hablaron de ello.
La red se llenó de fotos desde todos los ángulos,
como si Venus y el Sol no fueran esferas.
Sin embargo, el Sol pasa por tus ojos
cada vez que te miro y el cielo
es nuestra habitación en cada encuentro,
pero no hay fotos, no hay notas,
no hay gente hablando.
Y claro, eso sucede porque el Sol,
tus ojos, el cielo y la habitación
son nuestros, solo nuestros
y no los compartimos con nadie.
Salvo, claro, que llevamos escrito nuestro amor
en letras de molde en nuestras miradas.
Pero esa es otra historia,
y también es nuestra.
Todos los diarios hablaron de ello.
La red se llenó de fotos desde todos los ángulos,
como si Venus y el Sol no fueran esferas.
Sin embargo, el Sol pasa por tus ojos
cada vez que te miro y el cielo
es nuestra habitación en cada encuentro,
pero no hay fotos, no hay notas,
no hay gente hablando.
Y claro, eso sucede porque el Sol,
tus ojos, el cielo y la habitación
son nuestros, solo nuestros
y no los compartimos con nadie.
Salvo, claro, que llevamos escrito nuestro amor
en letras de molde en nuestras miradas.
Pero esa es otra historia,
y también es nuestra.
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