Uno porfía en vivir aunque la muerte aceche.
Día a día uno porfía, tentando a la suerte.
Uno la tienta a la mañana, pensando en el día
y vuelve a tentarla a la noche, insistiendo en la porfía.
Dos porfían en vivir aunque la soledad aceche.
Día y noche porfían, reviviendo lo inerte.
Tentando por dos sus cuerpos, soñando la vida,
intentando tentar sintiendo, insistiendo en la porfía.