Recorro el trayecto,
solo me viste la lluvia:
suma de gotas, la vida.
Me detengo a mirarte,
solo me cubre tu amor:
restas las penas, mi vida.
Aquí y allá mis pasos.
Nunca más, jamás, solitarios:
multiplicas mis horas de vida.
No sé decir, no sé callar,
solo me queda el aliento
y la certeza de que es tuya mi vida.
