lunes, 5 de septiembre de 2011

Tatuaje

Se lo cruzó de nuevo después de tantos años, al entrar en el perfil de un amigo en común para saludarlo por su cumpleaños. Fue ella quién se animó a abrir el juego, un poco porque tenía cosas para decir y otro poco porque intuía que él no lo haría. Siempre supo que pueden olvidarse muchas cosas de una vieja historia pero no las manías que ambos se toleraron alguna vez al son de ese amor de primavera.

- Tenía ganas de charlar con vos -le dijo-, quizás como una manera de reconciliarme con un momento de nuestras vidas. Fuiste el primero con el que experimenté muchos sentimientos nuevos. Y eso, como un tatuaje, está.

Conversaron un rato; se dijeron cosas de chicos con lenguaje de adulto y se despidieron hasta otra vez. Seguramente será mucho antes de lo que ellos mismos se imaginan.

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